Seguridad para los niños en la piscina

A los más peques de la casa les encanta darse un chapuzón veraniego en la piscina. No obstante, en muchas ocasiones, hay accidentes que pueden estropear una divertida tarde en la piscina. Aunque la seguridad al 100% no existe, ya que hay factores imprevisibles que no se pueden evitar, siempre es posible mejorar la seguridad de nuestra piscina. Hoy en Piscinas Lara aprenderemos como mejorar la seguridad de la piscina, ese lugar que reina en nuestras casas en la temporada de verano.

¡A nadar!

Convertir la piscina en un momento divertido y seguro es más fácil si educamos bien a los niños desde muy pequeños. Algunas técnicas de nado son incluso imprescindibles para los niños desde muy temprana edad. El agua es un entorno mucho más fácil para nuestro cuerpo que el entorno normal. La gravedad dentro del agua es diferente y es por ese motivo que muchos bebés aprenden antes a nadar que a andar. Aunque el nado te quitará muchas preocupaciones, deberás mantener al niño vigilado en todo momento. En muchas ocasiones es recomendable enseñar al niño flotar boca arriba cuando se cansen o se noten en peligro, respirar con normalidad y llamar a los padres.

Detecta los posibles riesgos

Cada 10 segundos deberás mantener bajo supervisión al niño tanto si está dentro como fuera del agua. Intenta estar a una distancia suficiente para poder alcanzar al niño con un brazo en caso de que caiga al agua. Actualmente es muy común distraerse con las redes sociales. Es importante de los riesgos que hay cerca de la piscina, por ese motivo, haz un recorrido de la casa hasta la piscina e intenta detectar esos peligros y pensar como evitarlos. Uno de esos riesgos sería el libre acceso del niño a la piscina sin supervisión. Lo que recomendamos es que cuando el niño quiera bañarse, nos bañemos con ellos.

Seguridad y orden

Para aquellos niños que aún son muy pequeños y no saben nadar puedes utilizar todo el equipo necesario para nadar o flotar con facilidad: flotadores, chalecos salvavidas, burbujas, etc. No obstante, a veces los niños se quitan estos equipos de seguridad, ya que les resulta molesto. Por ese motivo hay que tener siempre a mano una pértiga y un buen salvavidas. Procura tener todos estos elementos tan llamativos ordenados y guardados en su lugar mientras no se usen para mantener a los niños lejos de la piscina mientras no vigilamos.

Elementos de seguridad

Las vallas, aunque a priori darán la impresión de que la piscina mucho más pequeña y te harán sentir que estás encerrado, serán tu aliado perfecto para que los niños no entren en la piscina mientras no los vigilas. Puedes colocar la valla a una distancia más grande para que no dé esa impresión de agobio. Las cubiertas para piscinas también serán un buen elemento de seguridad. Las hay tanto manuales como automáticas. Las automáticas suelen ser más seguras. También puedes instalar una alarma de seguridad para que cada vez que el niño se acerque, suene.

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