¿Qué debemos hacer si el agua de la piscina se pone turbia?

Una piscina con agua cristalina llama a refrescarse y a disfrutar de un baño que alivia las temperaturas veraniegas. Pero un agua turbia no transmite esa sensación. Es probable que después de realizar análisis de los índices del agua, sigamos teniendo este problema. Todos los agentes externos de la piscina pueden ser la razón por la que el agua de tu piscina tiene ese aspecto. En post anteriores hemos mencionado el porqué de este problema y hoy hablaremos sobre los pasos a seguir para solucionar el agua turbia en piscinas.

Si después de realizar todos los análisis, que llevamos explicando hace tiempo en posts anteriores, aún no has podido solucionar este problema y comprobamos que los análisis son correctos, quizás el problema exista por otro motivo. Uno de los motivos puede ser que en la superficie del agua se encuentran pequeñas partículas que enturbian el agua de la piscina (ramitas, hojas, insectos, polvo, etc). Cuando todos estos pequeños elementos se descomponen, se convierten en estratos de suciedad y esto es lo que causa ese color tan poco estético del agua.

Recomendaciones para acabar con el agua turbia en tu piscina

Lo que puedes hacer para remediar este problema es una comprobación del filtro de tu piscina. Tras ver si el filtro funciona a la perfección debemos limpiarlo bien y encenderlo entre 8 y 12 horas cuando estamos utilizando la piscina. No obstante tenemos que tener un poco de cuidado y no retrolavar el filtro en exceso y con demasiada frecuencia, ya que se puede perder parte de la arena del filtro. También es posible que el filtro necesite arena nueva. A la larga, en la bandeja del filtro se van acumulando residuos y esto impide que el filtrado de la piscina se realice con eficacia.

Si aun así el agua de la piscina sigue teniendo mucha opacidad puedes utilizar un clarificador para remover la suciedad. Otra cosa que puedes hacer para eliminar esa agua turbia es vaciar parte de la cantidad del agua y volver a llenarla. Utilizar con demasiada frecuencia el clarificador no es lo más adecuado y tenemos que hacerlo con cabeza. Para no hacer tanto uso del clarificador podemos echar un poco de floculante. Esto hará que las partículas de suciedad se reduzcan y caigan al fondo de la piscina. Después, al día siguiente, podemos retirar esta suciedad con un limpiafondos.

Aunque los floculantes son el mejor remedio para una piscina con agua perfecta, el uso excesivo del mismo también es perjudicial. Un remedio casero para realizar una limpieza buena del agua de la piscina es el bicarbonato de sodio. Gracias a su acidez, el bicarbonato de sodio es capaz de dejar el pH en su índice adecuado. El cloro también será un buen remedio para eliminar el agua turbia. Con un kilo de cloro en pastillas por cada 2500 litros de agua, será suficiente para dejar el agua pura y cristalina. Si el cloro es bajo, es muy probable que el agua se haya puesto de ese color por este motivo.

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