Matronatación: el primer contacto de tu bebé con el agua

El agua aporta muchos beneficios a un recién nacido. Se relajan, son activos, desarrollan capacidades motrices y se lo pasan bien. La matronatación no tiene como finalidad enseñar a nadar al bebé, sino aportarle estimulación, juegos y diversión. Piscinas Lara te cuenta hoy qué beneficios tiene para el desarrollo del bebé además de las recomendaciones para realizar este deporte.

Principales recomendaciones de la matronatación

Actualmente cada vez más se van creando nuevas actividades para el disfrute de los más pequeños, pero lo cierto es que esta actividad tan beneficiosa como es la matronatación, es una actividad que se realiza desde los años 60. En el 2013 se fundó la Asociación Española de Matronatación y Estimulación infantil (AEMEI). Según AEMEI, esta actividad está altamente recomendada para bebés prematuros, con parálisis cerebral, problemas neuromusculares, psicomotrices, etc.

Nadar desarrolla el aparato locomotor, psicomotriz y sensorial del bebé ya que al tener contacto con un espacio tan grande, los bebés aprenden a moverse y a desplazarse en distancias tan grandes. Gracias a este deporte los bebés desarrollan sus músculos y aprenden a responder a los estímulos de una forma mucho más rápida. Además, la movilidad intestinal y su apetito serán incrementados.

Cómo favorece la matronatación al bebé a nivel emocional

Psicológicamente los bebés estarán mucho más tranquilos y relajados tras este ejercicio, aprenderán a socializar mejor con los demás niños gracias a los juegos y perderán el miedo al agua. Al estar en un entorno acuático regresarán al momento tan placentero de estar en el vientre materno. Con este deporte encontrarás un vínculo entre tu bebé y tú.

A partir de los 4 meses es cuando Piscinas Lara recomienda comenzar este deporte, siempre con la ayuda y bajo la supervisión de los padres. A partir de esta edad los bebés ya tienen un sistema inmunológico más o menos formado y van a tener menos riesgos de padecer un resfriado a causa del baño.

¿Pero cómo debe estar una piscina para poder bañar a tu bebé? Lo primero y lo más importante es la profundidad. Para poder realizar la matronatación con total seguridad, la profundidad del agua de la piscina debe estar entre y 1,20 metros para que los padres manipulen al bebé cómodamente. El volumen también es importante y debe estar en unos 73 m3. Pero además, el color del vaso debe ser blanco ya que de esta manera se puede percibir todo lo que hay en el agua aunque esta esté turbia. Por último, cabe destacar que la temperatura, para que el bebé esté cómodo, debe ser de unos 31-33ºC con un índice de humedad de un 65% aproximadamente.

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