¿Cómo hacer una piscina accesible?

Disfrutar de la piscina es algo necesario y que todo el mundo se merece y hoy en día es muy común ver personas que tienen dificultades físicas para acceder a la piscina y disfrutarla como toca. Esto se debe tanto a que tengan problemas de movilidad como si hay alguna minusvalía, si hay personas con estos problemas físicos que no puede acceder bien a la piscina, es algo a considerar tanto si se trata de una piscina pública, comunitaria o pública.

En el caso de las piscinas públicas y comunitarias es algo muy a tener en cuenta, ya que la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad exige facilitar el acceso a las piscinas a ese colectivo para que estas disfruten con libertar, comodidad y máxima seguridad. Por este motivo y porque cada día hay más personas que sufren este tipo de afecciones, la sociedad está altamente concienciada con estas barreras que pueden entorpecer la vida de estas personas.

Alrededor de la piscina

En la mayoría de los casos los bordes de las piscinas están hechos con materiales que en absoluto ayudan el disfrute seguro de la piscina, provocando en muchas ocasiones caídas y tropezones. Esto tiene una solución muy sencilla y aconsejable: el pavimento antideslizante. Es muy importante que el entorno de la piscina esté cubierto de este material e incluso el fondo de la piscina, para prevenir resbalones. También es necesario que los bordes de la piscina no sean estrechos. Una buena idea es cubrirlos con protecciones blandas.

Acceso a la piscina

El acceso a la piscina es lo más importante y lo que recomendamos es incorporar elementos como rampas, sillas elevadoras, paredes o muros de transferencia, etc. Las rampas de entrada son muy recomendables para el acceso a personas con poca movilidad. Se trata de una entrada con una pendiente reducida para que la persona entre poco a poco al agua. En caso de no poder instalar esta rampa (por falta de espacio u otros motivos) es necesario poner al menos un pasamanos antideslizante.

Las sillas elevadoras son muy recomendables en caso de que hagan uso de la piscina personas con discapacidad. Se trata de una grúa que tienen un funcionamiento y un manejo muy simple. Lo más aconsejable es instalar la silla en un lugar de la piscina que sea menos hondo. Otra opción son las paredes o muros de transferencia que permiten a los usuarios acceder sin silla.

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